
Irreprimible tentación rubia
Cada humano es un punto de luz, un cruce de energías, siempre y en toda circunstancia dando y siempre recibiendo. Cada uno somos fruto de la influencia, la ayuda, y el contacto con los demás. No somos en el aislamiento, sino en la comunicación. Y el cariño no se puede demandar, sino más bien inspirar.